Alegria de vivir

Alegria de vivir

terça-feira, 19 de maio de 2015

Maldita siesta


Una sombra obscura atravesó su rostro en el momento en que hablamos de ella. Fue terrible, una mirada muerta, oscura y con malicia se posicionó en la mirada tierna que alguna vez tuvo mi hermana. Mi pequeña, la que tanto amaba esta vez era una extraña, con el cuerpo enhuesado y movimientos ágiles. Se posicionaba en la silla con mirada burlesca. Mamá- grité- y de inmediato supo de qué trataba, pues años anteriores habia vivido algo parecido, en un pueblo, una señora. su vida se le fue arrebatada, pero sin hijos y sin nada, por lo que se hundió en sí misma sin más remedio que su propia compasión.
Fueron días tristes, grises, en donde despegar los ojos de lo que fuera mi hermana se hacia imposible. A ratos renacía, invocando ternura y preocupación por su familia, pero era inútil. Momentos, sólo eran lapsus enl el tiempo, para luego dejar entrever nuevamente ese rostro macabro de putrefacción, del cual ya no le temía, ya no dudaba al acercarme. Sólo podía desear fervientemente que dejara ese cuerpo y volara lejos, lejos de mi vida, de mi familia, de mis padres.
Madre mía, me pregunto porqué debiste vivir esa terrible sensación nuevamente, quise protegerte, quería ser tu guardián, pero aun asi los intentos de mi corazón de nada servieron...
Ella estaba ida, ya nisiquiera podia nombrarla mi hermana, nisiquiera abrazarla podía. Ahi estaba, presa en su propia alma, como ausente, pero llena de una vida ajena que no me ni la dejaba descansar. Situaciones corrian, todo tan rapido.. sólo recuerdo que no descansaba en ningun momento, era una rutina en donde el sueño ya se habia extinguido de mi vida y el cansancio era una palabra que se habia borrado en mi diccionario. Sólo recuerdo la última escena, contigo sentada y el metal afilado a tu lado. Era un cuchillo normal, sin embargo tu lo hiciste mortal. Nada tenia que ver mi madre en esto! por qué?!, me pregunto.. pero el cuchillo afloró de entre la nada. desde la mesa hasta su brazo. Lo vi cortandola sabes? vi como con cada palabra tuya ese cuchillo afilado cortaba más hondo su carne y sellando su aire, pero ya estaba acostumbrada. Gajes del oficio creo que quisiste decir.. Pero esa escena contigo mirandome fijo y con la misma sonrisa maldita de siempre, mientras mi madre te lavaba ser de otro mundo, fue sentir esa estaca dentro mio, clavada bien hondo...
Termina esta historia con mi padre apareciendo en la puerta de la casa, Manuel Magioli quizás. Joven, alegre, esbelto y de pasos vívidos. Que emoción verlo de esa perspectiva a mi progenitor, tal como la imagen de mi infancia cuando jugaba entre risas conmigo y mis hermanos!¿Qué pasaba aqui? Tu lo sabes más que nadie maldita. Tendida en la cama miraba expectante mientras con mi madre nos acomodabamos para que lo acompañaras al estacionamiento, me pregunto aun de donde salió esa idea absurda de que fuera contigo, aun sabiendo tu estado y su completa ignorancia del tema. Sonó el timbre de entrada y papá abrió despreocupado. No papá! - Le dije, al momento en que la puerta ya se abria. Desprevenido mira hacia mis ojos y le digo - Tranquilo papá, ya ha entrado, está entre nosotros y debemos estar atentos. Tu sonreías con la mirada, como confiando en mis palabras, como nunca, como siempre he deseado que lo hicieras.